La Fundación Española de Nutrición publicó un estudio titulado El azúcar en la alimentación humana en el que llegaban a la conclusión de que en España se consume el triple de azúcar del que recomienda la OMS. Pues este estudio demuestra que se consume una media de 71,5 gramos cuando se debería consumir una media de 25 gramos.
Esta cifra puede alertar a cualquiera, ya que el consumo de azúcar excesivo puede ocasionar problemas graves de salud como el sobrepeso o la diabetes.

¿Qué es el azúcar?

Existen variaciones en los tipos de azúcares, y cada uno afecta de manera única a nuestro cuerpo y mente. Si bien es recomendable evitar ciertos azúcares, hay otros que pueden considerarse como componentes saludables en nuestra alimentación. Los azúcares, clasificados como carbohidratos, constituyen un macronutriente esencial presente en los tres grupos fundamentales de alimentos: grasas, proteínas y carbohidratos. Estos compuestos, compuestos por carbono, hidrógeno y oxígeno, desempeñan un papel crucial en toda dieta saludable. Funcionan como la principal fuente de energía para el cuerpo, llegando tanto los músculos como al sistema nervioso central, mientras que estimulan las funciones cerebrales.

¿Cómo nos volvemos adictos al azúcar?

El consumo de azúcar excesivo desencadena la liberación de dopamina en el cerebro, un neurotransmisor asociado con la recompensa y el placer, similar a cómo actúan ciertas drogas adictivas. La estimulación de la dopamina puede contribuir a patrones de consumo compulsivo, pues el cerebro busca repetir la experiencia placentera asociada con el azúcar. Al igual que con otras sustancias, algunas personas pueden desarrollar una tolerancia al azúcar, necesitando cantidades mayores para experimentar los mismos efectos placenteros.

Asimismo, existen personas que utilizan el azúcar como un mecanismo para manejar la ansiedad, el estrés u otras problemas, creando así una asociación emocional entre su consumo y su bienestar. Estos factores psicológicos suelen estar asociados con un consumo excesivo de azúcar, de manera similar a cómo algunas personas recurren a otras sustancias adictivas para enfrentar situaciones desafiantes. Esto puede desencadenar en la búsqueda continua de alimentos ricos en azúcar, a pesar de ser conscientes de las consecuencias directas (negativas) para la salud, muestra una conducta
compulsiva relacionada con la adicción.

¿Consecuencias de un exceso de azúcar en el cuerpo?

La primera consecuencia visible del consumo excesivo de azúcar podría ser el aumento de peso. Después de consumir azúcar, el cuerpo libera insulina facilitando la absorción de la glucosa, dicho aumento de insulina provoca el aumento de grasa. Con el tiempo, el consumo excesivo de azúcar puede contribuir al desarrollo de resistencia a la insulina, lo que impide que las células utilicen la glucosa de manera eficiente. La ingesta excesiva de azúcar también provoca un mayor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 debido a la resistencia a la insulina.

De igual forma, el consumo excesivo de azúcar puede causar enfermedades cardíacas, aumentando los niveles de triglicéridos. Se ha observado en estudios como el consumo de azúcar descontrolado está conectado a la hipertensión arterial, contribuyendo a problemas cardiovasculares.

Asimismo se ha demostrado cómo la adicción al azúcar puede afectar no sólo al cuerpo, sino que también perjudica a la salud mental.

Tras experimentar un aumento momentáneo de glucosa y la consiguiente liberación de insulina, se produce una disminución en los niveles de azúcar en la sangre, lo que puede provocar alteraciones en el estado de ánimo, irritabilidad y sensación de fatiga. Estos cambios en los niveles de azúcar pueden incidir en la capacidad de concentración y atención, especialmente en contextos que demandan un enfoque mental constante. Algunas investigaciones sobre los efectos del azúcar apuntan a una relación entre el consumo disparatado de azúcar y un mayor riesgo de desarrollar trastornos del estado de ánimo, como la depresión.

¿Cómo superar la adicción?

Cada persona es diferente por lo que cada caso es único y requiere un tratamiento especial. Generalmente se recomienda establecer metas realistas, practicar actividades que reduzcan el estrés y buscar ayuda profesional. Estas estrategias suelen ser efectivas para superar la adicción al azúcar. Es necesario tener presente que cambiar hábitos lleva tiempo, por lo que es necesario ser paciente.

Mantener un equilibrio adecuado en el consumo de azúcar es esencial para preservar la salud tanto física como mental. Tener conciencia de los efectos adversos y cultivar hábitos alimenticios saludables son fundamentales para garantizar un bienestar general.

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