Aprende trucos que ayudan a mantener el equilibrio entre la salud y el sabor de la comida diaria

Uno de los problemas más serios de la actualidad sigue siendo el azúcar, algo que no es ningún secreto. Las principales razones por las que esto ocurre tiene principalmente dos vías, según el psicólogo Ricardo Bencomo; la emocional y la física. En esencia, es una cuestión también de aquellas emociones a las que ligamos este producto.

Asimismo, Ricardo Bencomo explica que el azucar libera dopamina y crea sensaciones placenteras, por eso puede llevar a comportamientos adictivos que llevan a consumirla en exceso, lo cual a su vez lleva a tener una tolerancia a este ingrediente. Por consiguiente, se crea la necesidad de consumir cantidades cada vez más grandes para seguir experimentando placer. Es una adicción que contribuye enormemente al desarrrollo de la obsesidad por el aumento de peso y problemas de salud relacionados. Algunas investigaciones incluso sugieren que el consumo excesivo de azúcar podría estar relacionado con problemas de salud mental, como la depresión y la ansiedad. Al dejar de consumir azúcar, pueden aparecer fácilmente cambios de humor, antojos intensos y dolores de cabeza.

Podríamos llamar a esto adicción al azúcar, aunque en realidad su consumo en grandes cantidades no es considerado una adicción todavía por los científicos pero sí un problema serio y muy real para las personas. Ricardo Bencomo, psicólogo, explica que “el azúcar como tal es un potenciador de sabor, es decir que incrementa la experiencia de una persona. Si esa persona consume grandes cantidades, su cuerpo se hace a dicho nivel de azúcar, es decir, comienza a experimentar la necesidad de ingerir ciertas cantidades de y quizás es en ese momento cuando se consideraría que está actuando como una droga”

Los consejos prácticos más importantes para ayudar a disminuir la ingesta de manera efectiva sería empezar a tener conciencia sobre las etiquetas. Esto consiste en leer detenidamente las etiquetas de los alimentos que compras. El azúcar se esconde en muchos productos procesados bajo nombres como jarabe de maíz, sacarosa, dextrosa, entre otros. Conocer estos nombres alternativos ayuda a identificar y evitar alimentos con alto contenido de azúcar.

Es bueno también preparar tus propias comidas y refrigerios en casa pues esto permite tener un mayor control sobre los ingredientes que se consumen. Las recetas que utilicen ingredientes naturales en lugar de productos procesados ayudarán a reducir significativamente el consumo de azúcar. Planificar éstas comidas con antelación crea más consciencia de la alimentación para tomar decisiones. Incluir alimentos con alto contenido en grasas saludables, proteína y fibra hará que los niveles de azúcar en sangre se mantengan estables durante todo un día.

Hoy en día el mundo dispone también de sustitutos de este ingrediente mucho más saludables. Es bueno utilizar estos productos, algunos de ellos son la stevia, el eritritol o la miel en cantidades moderadas. Estos endulzantes naturales satisfacen el gusto por lo dulce sin recurrir al azúcar refinado.
Otra opción para evitar seguir con ese consumo excesivo es consumirlo en snacks saludables, pues en lugar de comer golosinas, es bueno optar por frutas frescas, frutos secos o verduras crujientes con hummus. Estos alimentos aportan energía sostenida sin los picos de azúcar en la sangre que generan los dulces.

Algo muy importante es el consumo constante de agua, llevar una buena hidratación. En varias ocasiones se puede confundir el hambre con la sed. Lo bueno es optar por beber mucha agua en especial, pero también sirven el té e infusiones en lugar de bebidas azucaradas como refrescos o jugos procesados. Esto reduce los antojos de alimentos dulces.

Dejar de consumirlo puede provocar grandes beneficios para las personas que sufren de esta “adicción”. En un artículo de LaSexta.com, hablan del especialista en trastornos alimentarios Antonio Abud quien dirige una terapia antiazúcar en Madrid, donde observamos varios testimonios que confirman lo mucho que puede cambiar la vida, siendo incluso más dulce que antes.

Francisca Mendiola, profesora de inglés es diabética “El azúcar era mi debilidad, pesaba 140 kilos y he perdido 50” afirma. Diego Muñoz, otro de los asistentes llegó a perder 30 kilos.

Pero las personas que superan este excesivo consumo no sólo pierden peso, hay beneficios tales como la disminución del riesgo de llegar a tener varias enfermedades como la obesidad, diabetes tipo 2, enfermedades cardíacas, caries, hígado graso, entre otras.

Dejar el adúcar es una cuestión de ir incorporando hábitos saludables de alimentación poco a poco. En especial es difícil porque desde que las personas son niños y niñas reciben altas dosis de productos azucarados, malacostumbrando el paladar y aumentando el umbral del dulzor. Sin embargo, una vez se supera, supone la mejora de salud cardiovascular, la estabilidad de los niveles de energía, la mejora de la salud mental, la mejora del estado de ánimo e incluso ayuda a tener una piel más saludable.

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