El aumento de la participación de los jóvenes en el juego a pesar de las restricciones

Según el Informe Anual sobre Adicciones Comportamentales del Observatorio Español de las Drogas y las Adicciones, los jóvenes suelen comenzar a involucrarse en el juego a la temprana edad de 15 años. Esto significa que a una edad relativamente temprana, los jóvenes ya empiezan a mostrar interés y participación en actividades de juego.

En particular, las plataformas en línea son cada vez más accesibles para ellos, lo que les permite apostar cantidades menores y tener una experiencia de juego más accesible. Esto implica que los jóvenes tienen una mayor exposición a los juegos de azar y apuestas debido a las facilidades que les brinda la tecnología.

Es interesante destacar que los chicos tienden a comenzar con las apuestas de fútbol, mientras que las chicas se inclinan más hacia las loterías. Esto muestra que existen diferencias de preferencias según el género en cuanto a las actividades de juego. Sin embargo, ambos géneros muestran una coincidencia en su participación en los juegos de lotería instantánea, tanto en persona como en línea. Esto indica que hay ciertos juegos que atraen tanto a chicos como a chicas por igual.

La psicoterapeuta Marian García señala que los niños se introducen en este mundo principalmente debido a alguna carencia. Esto significa que los jóvenes pueden verse atraídos hacia el juego como una forma de llenar vacíos o carencias emocionales que puedan tener. Por lo tanto, es crucial que los adultos supervisen el uso que los niños hacen de los dispositivos electrónicos y establezcan reglas claras y límites para el uso de internet y las redes sociales. Esto implica que los adultos deben ser conscientes de las actividades en línea de los jóvenes y tomar medidas para protegerlos y guiarlos.

Desde la perspectiva de la psicoterapeuta, es crucial que los padres estén plenamente informados sobre las actividades y amistades de sus hijos fuera del hogar. Este conocimiento no solo contribuye a su bienestar emocional, sino que también desempeña un papel fundamental en la prevención de situaciones de riesgo. Al estar al tanto de las actividades de los jóvenes, los padres pueden identificar posibles problemas a tiempo y brindar la ayuda necesaria.

Los padres y tutores deben desempeñar un papel activo en la protección y orientación de sus hijos, tanto en el mundo virtual como en el mundo real, para garantizar su bienestar y prevenir situaciones de riesgo. Esto implica estar informados, establecer reglas claras y supervisar el uso de la tecnología, así como estar atentos a las actividades y amistades de los jóvenes. Al tomar estas medidas preventivas, se puede contribuir a un entorno seguro y saludable para los jóvenes.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Previous post La semaglutida como herramienta para luchar contra el alcoholismo
Next post El Ozempic se agota, y la paciencia de los enfermos también